Anna Sofía Benítez y su madre son declaradas culpables y condenadas a dos años de limitación de libertad

Anna Sofía Benítez Silvente y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables este jueves y condenadas a dos años de limitación de libertad.

Anna Sofía Benítez Silvente y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables este jueves y condenadas a dos años de limitación de libertad cada una, según confirmó la propia joven a la salida del tribunal de Cojímar, en La Habana.

“Decirles que la sentencia, bueno, nos declararon culpables por el delito que se nos está imputando, un supuesto delito”, comunicó Anna Sofía ante las personas que permanecieron durante horas esperando la conclusión del juicio.

La joven precisó que el tribunal comunicó oralmente su decisión y que todavía deben esperar el documento escrito con la sentencia. “Lo que estoy comunicando es el fallo del tribunal oral”, aclaró.

“El tribunal concluyó que mi mamá y yo éramos culpables del delito y que […] nos sentenciaron a dos años de limitación de libertad a cada una. Y realmente esto es una injusticia”, afirmó.

Anna Sofía explicó además que el policía que presentó la querella había solicitado inicialmente que publicara un video de disculpas para, según dijo, “recuperar su moral”. Sin embargo, el abogado que lo representa terminó solicitando dos años de limitación de libertad para ella y la misma pena para su madre.

El proceso tiene su origen en un video publicado en redes sociales en el que aparecían dos policías de civil que llegaron a la vivienda de ambas con una citación de la Seguridad del Estado. Uno de los agentes que aparecía en las imágenes presentó posteriormente una querella alegando una afectación a su intimidad.

La vista estuvo precedida por un amplio operativo policial. Durante la mañana, periodistas, activistas, religiosos y otras personas que pretendían acudir al tribunal denunciaron vigilancia, restricciones para abandonar sus viviendas y detenciones. A pesar del despliegue, decenas de personas consiguieron llegar hasta las inmediaciones del tribunal para acompañar a madre e hija.

Antes de entrar, Anna Sofía había defendido ante la prensa su derecho a expresar opiniones contrarias al sistema político cubano. “No estamos de acuerdo con el sistema político de nuestro país. No estamos de acuerdo con cómo se manejan los asuntos internos de nuestro país. Está mal. Y eso no es delito”, declaró.

A la salida mantuvo su rechazo al fallo y se apoyó nuevamente en su fe. “Dios está al control y que obre”, expresó mientras varias personas congregadas en el lugar respondían con gritos de “¡Fuerza!”.

El caso ha provocado durante los últimos días pronunciamientos de organizaciones religiosas cubanas, activistas y congresistas estadounidenses en respaldo a Anna Sofía y Caridad, mientras plataformas vinculadas al aparato oficial defendieron este jueves el proceso como una querella entre particulares y rechazaron las denuncias de persecución política.

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