Fiscalía de EE.UU. se opone a prisión domiciliaria para Cilia Flores por “riesgo extremo de fuga”

La Fiscalía rechazó ese argumento y aseguró que la justificación médica “carece de fundamento”.

El Gobierno de Estados Unidos se opuso a que Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, sea trasladada a prisión domiciliaria mientras avanza el proceso penal que enfrenta en Nueva York. La Fiscalía del Distrito Sur sostuvo que existe “un riesgo extremo de fuga” y que Flores representa además “un peligro para la comunidad”, según informó CNN en Español.

En un memorando presentado ante la corte, los fiscales señalaron que Flores, de 69 años, enfrenta una posible condena mínima de 40 años en caso de ser declarada culpable. A juicio de la Fiscalía, la magnitud de esa pena constituye un fuerte incentivo para intentar escapar de la justicia.

Los fiscales también argumentaron que su eventual liberación podría representar un riesgo para personas vinculadas al caso. En el documento advierten que Flores podría intentar intimidar directamente a testigos y víctimas, incluso en Venezuela.

Flores y Maduro enfrentan cargos por narcotráfico, lavado de dinero y corrupción en Estados Unidos. Ambos se han declarado inocentes. La Fiscalía sostiene además que los acusados recurrieron presuntamente a “violencia extrema” para favorecer actividades relacionadas con el tráfico de drogas y la corrupción, incluyendo secuestros, golpizas y asesinatos.

La defensa de Flores había solicitado hace dos semanas que fuera trasladada desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a una residencia privada. La propuesta contemplaba vigilancia armada durante las 24 horas, monitoreo mediante GPS, restricciones de visitas e intervención de sus llamadas telefónicas.

Los abogados justificaron la petición principalmente por motivos de salud. Alegaron que Flores pudo haber sufrido un infarto leve en julio y que necesita someterse a procedimientos médicos invasivos cuya recuperación, sostienen, sería más adecuada fuera de la prisión.

La Fiscalía rechazó ese argumento y aseguró que la justificación médica “carece de fundamento”. Según los fiscales, el cateterismo mencionado por la defensa fue planteado únicamente como una condición vinculada a su posible liberación.

Los abogados de Flores sostienen además que no existe riesgo de fuga porque ella no tiene antecedentes penales y está “comprometida” a afrontar el proceso judicial hasta el final.

La defensa tendrá hasta el 30 de septiembre para responder formalmente al documento presentado por la Fiscalía. El juez federal Alvin K. Hellerstein fijó para el 8 de octubre una audiencia en la que se discutirá la solicitud de prisión domiciliaria.

El proceso contra Maduro y Flores continúa actualmente en fase previa al juicio. El inicio del juicio está programado para el 1 de junio de 2027.

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