Régimen cubano pondrá en circulación billetes de 10.000 y 20.000 pesos

Llevarán las imágenes de Haydee Santamaría y de Vilma Espín, esposa muerta de Raúl Castro y abuela del “Cangrejo”

El Banco Central de Cuba anunció que a partir del 16 de septiembre comenzarán a circular billetes de 10.000 y 20.000 pesos cubanos, las denominaciones más altas emitidas hasta ahora en el país. La medida llega apenas cinco meses y medio después de la incorporación de los billetes de 2.000 y 5.000 pesos.

La presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, informó durante el programa oficialista Mesa Redonda que el billete de 10.000 pesos llevará la imagen de Haydee Santamaría, mientras que el de 20.000 mostrará a Vilma Espín. Según la funcionaria, con estas dos denominaciones queda completada la modificación anunciada para el cono monetario cubano.

El Banco Central reconoció que la actualización busca adaptar el efectivo a las actuales condiciones de los precios y a las necesidades de la circulación monetaria. Las autoridades presentan la medida como una forma de facilitar las operaciones bancarias, disminuir el volumen físico de dinero utilizado en los pagos y avanzar hacia un sistema financiero más ágil.

Sin embargo, la rápida aparición de billetes cada vez mayores refleja la pérdida acelerada de poder adquisitivo del peso cubano. Hasta marzo de 2026, la denominación más alta era la de 1.000 pesos. El 1 de abril comenzaron a circular los billetes de 2.000 y 5.000, y menos de seis meses después el valor del mayor papel moneda se multiplicará nuevamente por cuatro.

El nuevo billete de 20.000 pesos equivale a más de seis salarios mínimos mensuales, después de que el Gobierno elevara ese indicador de 2.100 a 3.210 pesos en julio. El de 10.000 representa más de tres salarios mínimos. La comparación muestra hasta qué punto los precios y las cantidades necesarias para realizar operaciones en efectivo se han distanciado de los ingresos de una parte considerable de la población.

La emisión de denominaciones superiores puede reducir la cantidad de billetes necesaria para pagar productos y servicios, pero no incrementa los ingresos reales ni devuelve capacidad de compra a los ciudadanos. Tampoco resuelve la depreciación de la moneda nacional, el elevado costo de la vida o la creciente dolarización de numerosas operaciones dentro de la economía cubana.

Delgado Portal aseguró que las transformaciones buscan construir un sistema bancario “seguro, moderno, ágil y eficiente” y reconoció que el proceso exigirá cambios en la forma de trabajar de las instituciones financieras. También afirmó que los bancos deben acompañar a sus clientes y responder con mayor rapidez a sus necesidades.

La entrada en circulación de billetes de 10.000 y 20.000 pesos constituye, no obstante, una imagen difícil de conciliar con ese discurso de modernización. Más que una solución a la crisis monetaria, las nuevas denominaciones son una adaptación a una economía en la que los cubanos necesitan cantidades nominales cada vez mayores para comprar cada vez menos.

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