Tres importantes denominaciones cristianas en Cuba se han pronunciado públicamente en respaldo a Anna Sofía Benítez Silvente y su madre, Caridad Silvente Laffita, ante el proceso que enfrentan después de publicar en redes sociales un video de dos policías vestidos de civil que llegaron a su vivienda con una citación de la Seguridad del Estado.
La Convención Bautista de Cuba Occidental, las Asambleas de Dios de Cuba y, más recientemente, la Iglesia Metodista en Cuba han expresado su acompañamiento a madre e hija y han reclamado respeto a sus derechos, justicia y libertad de expresión.
Los pronunciamientos representan una inusual coincidencia pública de varias denominaciones religiosas alrededor de un caso que Anna Sofía considera parte de las presiones que ella y su madre reciben por sus publicaciones en redes sociales.
La Iglesia Metodista pide que no se “tuerza el derecho”
El pronunciamiento más reciente llegó este 30 de septiembre desde la Junta Oficial de la Iglesia Metodista en Cuba, que manifestó su “cercanía, respaldo y acompañamiento pastoral” a Anna Sofía y Caridad.
“Nos duele su dolor y asumimos el deber de sostenerlas”, señala la declaración.
La Iglesia Metodista reclamó que cualquier proceso contra ambas se desarrolle con transparencia y lanzó una advertencia particularmente directa.
“Creemos que todo proceso debe desarrollarse con transparencia, sin victimizar, torcer el derecho, ni ignorar la voz de quienes padecen”, afirmó.
La denominación dejó clara su posición al pedir que madre e hija sean escuchadas, que sus derechos sean protegidos y que “se haga justicia y prevalezca la verdad”.
También se comprometió a ofrecerles acompañamiento pastoral, espiritual y humano y llamó a la comunidad cristiana cubana a “no permanecer indiferente ante el dolor ajeno”.
“No están solas, como Iglesia les acompañamos”, concluye el documento.
Asambleas de Dios reclama respeto a la libertad de expresión
Horas antes, la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba, Asambleas de Dios, había publicado otra declaración de respaldo y acompañamiento a Anna Sofía y su madre.
La organización pidió que el proceso sea conducido “con justicia, verdad, respeto y pleno reconocimiento de la dignidad humana” y reclamó específicamente garantías para la libertad de conciencia y la libertad de expresión.
Asambleas de Dios defendió esos derechos como fundamentales para que cualquier persona pueda expresar sus convicciones y comunicar responsablemente aquello que considera verdadero “sin temor a represalias injustas”.
“No están solos; como Iglesia les acompañamos, oramos por ustedes y confiamos en que Dios abrirá camino y hará prevalecer su justicia por encima de cualquier otra”, expresó la denominación.
Los bautistas fueron todavía más contundentes
La Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental también había salido públicamente en defensa de Anna Sofía y Caridad, ambas integrantes de una de sus iglesias.
“El ejercicio legítimo de la verdad y la transparencia no debe ser criminalizado”, afirmó la organización.
Su declaración utilizó un lenguaje particularmente contundente para rechazar que madre e hija puedan terminar en prisión.
“No son delincuentes, ni asaltantes, ni vendedoras de droga, terroristas, ni mercenarias”, señaló.
La Convención Bautista contextualizó además el caso en medio de la crisis que atraviesa el país y describió a Cuba como “una isla que se cae a pedazos” entre hambre, enfermedades, falta de agua, electricidad y medicamentos.
“En medio de tanto crimen impune en Cuba, es inadmisible que ellas sean condenadas a prisión”, afirmó.
El documento cerró filas con ambas y advirtió sobre las consecuencias de un eventual encarcelamiento.
“Por un sentido elemental de justicia, no podemos, no queremos y no vamos a dejarlas solas”, expresó la Convención, que aseguró que encarcelarlas “sería la gota que colmara la copa”.
Un proceso originado tras publicar un video
Anna Sofía, de 21 años, y su madre enfrentan un proceso por “delitos contra la intimidad personal y familiar” después de publicar un video en el que aparecían dos policías vestidos de civil que llegaron a su vivienda con una citación de la Seguridad del Estado dirigida a Caridad.
De acuerdo con el testimonio ofrecido por Anna Sofía a CubaNet, uno de los policías consideró que los comentarios realizados en la publicación afectaron su imagen y reclama una disculpa pública. La joven sostiene que nunca tuvo intención de humillarlo y que difundió las imágenes como una forma de protección ante las actuaciones de la Seguridad del Estado.
Anna Sofía ha asegurado que, pese al proceso, volvería a publicar el video.
“Si volviera atrás, yo también subo el video”, afirmó en la entrevista.
Los pronunciamientos consecutivos de bautistas, pentecostales y metodistas colocan ahora el caso más allá del ámbito familiar y activista. Tres denominaciones cristianas han decidido expresar públicamente su preocupación y acompañar a Anna Sofía y Caridad mientras continúa el proceso en su contra.








