Díaz-Canel aseguró que las 176 transformaciones económicas impulsadas por el régimen no significan un giro hacia el capitalismo y rechazó que Cuba esté entrando en un proceso de “restauración capitalista”.
“Estas transformaciones no son un giro al capitalismo ni son un proceso de restauración capitalista”, afirmó durante su nuevo programa radial Criterio Compartido. Díaz-Canel insistió en que se trata de una “actualización” del modelo socialista y que el poder seguirá en manos del Estado y del Partido.
Sin embargo, reconoció que el régimen está recurriendo a mecanismos y decisiones que “no nos gustan”, pero que considera necesarias para intentar aumentar la producción, generar más empleo y sostener una economía que atraviesa una profunda crisis.
“No es la primera vez que la Revolución ha tenido que apelar a determinados mecanismos, a determinadas decisiones que no nos gustan para salvar la Revolución”, dijo.
Díaz-Canel sostuvo que el objetivo es producir más, crear empleo y mejorar los ingresos, pero dejó claro que cualquier ampliación del mercado, del sector privado o de la inversión extranjera seguirá subordinada al modelo socialista. “No hay regreso al capitalismo”, sentenció.
En el mismo programa reconoció además la magnitud de la crisis económica y energética del país, con millones de personas afectadas por la falta de agua, cientos de panaderías sin harina, problemas con el gas licuado y un transporte urbano prácticamente paralizado.








