Luego de décadas de control estatal, el régimen comunista pide ahora a sus funcionarios que se espabilen y aprendan a “negociar”.
El dirigente comunista Yumil Rodríguez Fernández pidió a las autoridades municipales “espabilarse”, perder el miedo y aprender a negociar para intentar reactivar la economía cubana, durante una reunión en Cienfuegos divulgada por el Canal Cubano de Noticias.
“Tenemos que trabajar diferente. Puede haber temerosos, gente preocupada, pero no podemos tener miedo”, afirmó el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional. También reclamó que los funcionarios adquieran herramientas para negociar “en nombre del pueblo”.
El llamado retrata una de las principales contradicciones del nuevo programa económico. Después de más de seis décadas ejecutando órdenes desde una estructura centralizada, los mismos cuadros acostumbrados a esperar decisiones de La Habana deberán ahora buscar financistas, gestionar inversiones, importar insumos y negociar con actores privados.
“Tenemos que trabajar diferente. Puede haber temerosos, gente preocupada, pero no podemos tener miedo”
Durante el encuentro se reconoció la necesidad de eliminar trabas, intermediarios y entidades ineficaces para recuperar la producción agroindustrial. La admisión llega mientras el régimen intenta implementar 176 medidas presentadas como una apertura económica, entre ellas mayor autonomía municipal, participación privada en empresas estatales, inversión de cubanos residentes en el exterior y nuevas instituciones financieras.
El Gobierno pretende introducir mecanismos de mercado sin renunciar al control político sobre la propiedad, las inversiones y las decisiones económicas fundamentales. La responsabilidad de ejecutar la supuesta apertura queda así en manos de la misma burocracia que paralizó durante décadas cualquier iniciativa ajena a las órdenes del Estado.








