Raúl Castro envió una carta de felicitación a los funcionarios del sistema penitenciario cubano por sus 65 años, en medio de las denuncias de organizaciones internacionales sobre abusos, insalubridad y falta de atención médica en las cárceles de la Isla.
El dictador reconoció el “sacrificio, entrega y dedicación” de los llamados combatientes y trabajadores civiles. También aseguró que la Revolución transformó las prisiones y desarrolló programas para que los reclusos pudieran estudiar, trabajar y reinsertarse en la sociedad.
“Ser tratado y tratar a los demás como seres humanos”, escribió Raúl Castro en el mensaje leído por el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas. Durante el acto, encabezado por Miguel Díaz-Canel, cinco funcionarios recibieron la Medalla por la Seguridad y el Orden Interior.
El discurso oficial no mencionó a los presos políticos ni las denuncias sobre golpizas, aislamiento, falta de alimentos y agua potable, insalubridad y atención médica deficiente. Human Rights Watch estimó en abril que más de 700 presos políticos permanecían encarcelados en Cuba.
Mientras Raúl Castro presenta las cárceles como espacios de educación y respeto, el régimen continúa impidiendo una supervisión internacional independiente y mantiene tras las rejas a cubanos condenados por protestar o expresarse contra el Gobierno.








