Cuba volvió a quedar este viernes en apagón general tras una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional, confirmó el Ministerio de Energía y Minas. El organismo informó que ya comenzaron a activarse los protocolos para recuperar el servicio, pero hasta el momento no ha explicado qué provocó la caída ni cuánto podría tardar el restablecimiento.
El colapso llega después de una jornada ya marcada por un déficit extremo. La Unión Eléctrica había informado que el jueves el servicio estuvo afectado durante las 24 horas y que la máxima afectación alcanzó los 2.051 MW. Para el horario pico de este viernes pronosticaba una afectación de 2.007 MW.
A las 6:00 de la mañana, el sistema disponía de apenas 1.113 MW frente a una demanda de 2.686 MW, con 1.575 MW afectados. La situación seguía marcada por averías, mantenimientos y una fuerte falta de combustible.
Pero la caída de este viernes no es un episodio aislado. El sistema eléctrico cubano viene encadenando colapsos totales y parciales con una frecuencia cada vez mayor.
En julio, Cuba sufrió tres apagones nacionales en apenas una semana. El 14 de julio se produjo la quinta caída total del sistema en lo que iba de 2026, dejando nuevamente sin electricidad a millones de personas.
La crisis se agravó todavía más a comienzos de agosto. El 2 de agosto, una desconexión parcial dejó sin servicio a unos 4,5 millones de cubanos desde Pinar del Río hasta la zona central del país. Un día después, el sistema sufrió un nuevo colapso nacional.
Durante el proceso de recuperación, el SEN volvió a caer otra vez, lo que convirtió aquella secuencia en uno de los episodios más graves del año. Para comienzos de agosto, Cuba acumulaba ya siete apagones nacionales en 2026 y cuatro colapsos en menos de un mes.
La nueva caída ocurre además después de varios días en los que cuentas y espacios oficialistas intentaron presentar algunas mejoras puntuales como señales de recuperación del sistema. Sin embargo, la población continuó enfrentando apagones prolongados y los propios partes oficiales siguieron reflejando déficits cercanos o superiores a los 2.000 MW.
Entre el 10 y el 17 de septiembre, los pronósticos oficiales para el horario pico se mantuvieron casi todos alrededor de los 2.000 MW de afectación o por encima de esa cifra. El 15 de septiembre se anunciaron 2.110 MW, el 16 unos 2.130 MW y el 17 otros 2.120 MW.
La desconexión total de este viernes vuelve a dejar en evidencia la extrema fragilidad del Sistema Eléctrico Nacional, golpeado por centrales termoeléctricas envejecidas, averías recurrentes, falta de mantenimiento y una severa escasez de combustible.
Por ahora, las autoridades solo han informado que comenzaron las labores de recuperación. No existe todavía un estimado oficial sobre cuándo podrá restablecerse completamente el servicio en el país.








